Desde que los “melómanos” y “coleccionistas” perdieron el control del acceso a los discos y canciones –ni hablar de la “industria”– la profundidad y resultado de las búsqueda
s musicales alcanzan niveles extraordinarios.Guiándose por bandas indie-mainstream (que al menos escapaban del estandar simplón radial) de Pitchfork o Rockdeluxe y con algo de habilidad en motores de busquedas y 2p2 se podía pasar a universos completos como la escena del C-86, el jangle inglés, Sarah Records, el sello Labrador o el power pop. Precisamente este género, cultivado sobre todo en Estados Unidos a fines de los setentas y que fue masificado por Blondie, The Cars, Replacements, My Teenage Fan Club (en UK) o Weezer (que lanzan nuevo disco). El American Power Pop 1 es una compilación maravillosa de bandas que transitan entre el punk y el pop de los sesentas, con guitarras hard rock y una carga emocional que convierte a canciones como “I am the cosmos” (Chris Bell) o “The summer sun” (Chris Stamey) en melancólicas postales del fin de la adolescencia. También hay muchos arpegios a lo Byrds procesados por Big Star en “Shake some action”, el himno a la impaciencia de los Flamin´ Groovies, sorprendentes versiones originales de “Hanging on the telephone” (The Nerves, que luego haría Blondie) y, sin detener el disco en ningún momento, se puede descubrir el ADN del sonido college en los teclados de The Diodes, la tristeza pop de Fotomaker (incluído un guiño a los Wings de McCartney) o las guitarras fuertes de The Scrufts. El disco funciona como puerta de acceso a una escena que podría ser el eslabón perdido entre el pop de los sesentas y el punk con la escena independiente de fanzines y sellos independientes en Inglaterra, tal vez como respuesta a estas bandas que seguían empeñadas en hacer una canción que te hiciera sentir que al fin, estabas haciendo un gol en un partido de la selección.
“Iam the cosmos” y otros tristes éxitos pop acá.
